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Anthropic aparta el 5 % de sus acciones para un fondo de interés público, y promete más si crece

Publicado el 18 de octubre de 2026

Balanza de dos platos sobre una mesa, con papeles atados en un lado y piezas apiladas en el otro, y una silueta de espaldas al fondo.

Anthropic anunció el 18 de octubre de 2026 la creación del Anthropic Public Benefit Fund, una entidad a la que compromete el 5 % de las acciones de la compañía. La cifra no está congelada: el consejo podrá añadir otro 2 % cada vez que el valor de la empresa aumente un 50 % por encima de una referencia fijada de antemano. Todo ello queda condicionado a que los accionistas lo aprueben. Sumado a los compromisos que ya existían de fundadores y plantilla, la empresa calcula que alrededor del 20 % de sus acciones quedará ligado a fines de interés público, más lo que se añada si se alcanzan determinados hitos de valoración.

Qué se ha anunciado

El fondo nace como sociedad de responsabilidad limitada íntegramente participada por Anthropic. No es una fundación ni una organización benéfica de las que en Estados Unidos se acogen al epígrafe 501(c)(3), y la empresa explica esa elección por un motivo práctico: así puede mover el dinero entre distintas formas de ayuda sin atarse a un único formato legal. Entre los usos que menciona a modo de ejemplo están las donaciones de gran tamaño a entidades sin ánimo de lucro ya existentes y los repartos directos a determinados colectivos de población.

Hay un límite explícito sobre lo que no se podrá hacer con ese capital. Las acciones que queden bajo el paraguas de la sociedad no servirán para financiar grupos de presión ni aportaciones políticas, ni en territorio estadounidense ni fuera de él.

El caso que Anthropic pone por delante es el del empleo. La empresa sostiene que la inteligencia artificial puede generar mucho valor económico y, a la vez, desestabilizar a buena parte de los trabajadores. Ya tiene comprometidos 200 millones de dólares para estudiar ese efecto y actuar sobre él, pero admite que, al ritmo al que avanza la tecnología, pueden hacer falta medidas de mayor calado. El fondo, dice, existe para tener margen de hacerlas.

El anuncio incluye además una comparación deliberada. En el sector tecnológico es habitual premiar a los directivos con paquetes de acciones que crecen conforme crece la compañía; aquí el mecanismo escalonado se aplica al dinero destinado al interés público en lugar de a la cúpula. Dicho de otro modo: cuanto más valga Anthropic, mayor será el porcentaje reservado para ese fin.

De dónde viene

Anthropic está constituida como public benefit corporation, una figura societaria que obliga a tener en cuenta el impacto público además del beneficio. Por eso, explica la compañía, buena parte de lo que considera su misión ya vive dentro de la propia empresa: los precios reducidos de Claude para entidades sin ánimo de lucro e instituciones científicas, el trabajo en biomedicina aplicada y la investigación sobre interpretabilidad y seguridad de los modelos. Son actividades que tienen a la vez componente de interés público y valor comercial, y por eso no se externalizan.

Los compromisos sobre acciones tampoco empiezan hoy. Cuando se fundó la compañía, los cofundadores se comprometieron a donar el 80 % de su participación. Después se montó un programa por el que cualquier empleado puede comprometer parte de sus acciones y la empresa iguala la aportación; participa aproximadamente la mitad de la plantilla. De la suma de las tres piezas —fundadores, empleados y el fondo anunciado ahora— sale ese 20 % aproximado.

El anuncio llega en una racha de movimientos institucionales de la compañía que este blog ya ha cubierto: el acceso de evaluadores externos como METR al interior de la empresa, la apertura de oficina en Singapur con memorando con el Gobierno y el refuerzo de salvaguardas electorales ante las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.

Qué significa

Para quien construye o mantiene software con Claude, hoy no cambia nada operativo: no hay precios nuevos, ni modelos, ni condiciones de API. Lo que cambia es el dibujo de la propiedad de la empresa de la que muchos equipos dependen, y eso tiene efectos más lentos pero más duraderos.

Primero, ata una parte del capital a un destino declarado antes de que haya una salida a bolsa o una venta. Quien evalúe a su proveedor de modelos a cinco años tiene aquí un dato de gobernanza que antes no existía.

Segundo, el frente laboral deja de ser una partida cerrada. Los 200 millones de dólares ya comprometidos quedan descritos por la propia empresa como posiblemente insuficientes, y el fondo se presenta como el vehículo para ir más lejos. Para quien trabaja en automatización de tareas, ahí hay un terreno con financiación previsible.

Tercero, el mecanismo escalonado convierte el crecimiento de la compañía en el disparador del gasto público. Es elegante sobre el papel y conviene leerlo con la letra pequeña delante.

Lo que el anuncio no dice

La referencia de valoración sobre la que se mide ese 50 % no se ha publicado. Sin ella, el 2 % adicional es una promesa sin escala. Anthropic dice que detallará en los próximos meses tanto la estructura y el gobierno del fondo como los hitos concretos, y que publicará un informe de interés público con lo hecho hasta la fecha.

Tampoco es automático. El texto deja el incremento a criterio del consejo, no como obligación. Y el primer 5 % aún depende del voto de los accionistas: hasta que se produzca, el compromiso no está cerrado.

La forma jurídica elegida da flexibilidad, pero también menos obligaciones de transparencia que una fundación clásica, que en Estados Unidos debe rendir cuentas públicas de sus cuentas y sus donaciones. Qué se publicará y con qué periodicidad está, por ahora, sin concretar. Nada se dice sobre los derechos de voto asociados a esas acciones ni sobre cómo y cuándo se convertirán en dinero: son participaciones de una empresa no cotizada, y su valor depende de una venta futura o de que la valoración se sostenga.

La estimación del 20 % procede de la propia compañía y mezcla compromisos de naturaleza distinta —de personas físicas y de la sociedad— que no tienen por qué ejecutarse al mismo tiempo. Todo lo anterior está tomado de la nota publicada por Anthropic y, mientras no haya documentos de gobierno, se queda en lo que afirma la empresa.

Fuente: Anthropic

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